Desde CMyB queremos hacer hincapié en la importancia de los ácidos grasos poliinsaturados en la alimentación del lactante, la ingesta de grasas durante el primer año de vida es fundamental, no sólo para cubrir las necesidades de energía sino también como fuente de ácidos grasos esenciales y como vehículo de las vitaminas liposolubles, cuya absorción favorecen.
Los ácidos grasos esenciales son necesarios para un crecimiento y desarrollo normales así como para diversas funciones fisiológicas. Un aspecto particular que diferencia a las grasas de los otros macronutrientes (proteínas e hidratos de carbono) es que el perfil lipídico de los tejidos corporales refleja la composición de la grasa de la dieta.
Esto cobra importancia tanto en relación a la formación de tejidos del niño en crecimiento como a la composición de la grasa de la leche humana, según la dieta de la madre.

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